OCEANÍA

Tahití y sus Islas. Fakarava-Reserva Natural de la Biosfera

    El mundo de los “motus” (islotes) y la madre de Valentina. La motora se adentra en la laguna y el silencio es lo único que se escucha. Nadie se atreve a profanar ese instante único en que el cielo se ha fundido con el mar de tal manera que es imposible separar al uno del otro. Se escucha una voz que rompe el mutismo para exclamar “¡Esto es el fin del mundo! “A lo que la madre de Valentina, la encargada de la biosfera, de la que Fakarava es considerada Reserva Natural, y que acompaña a su hija en la excursión, contesta, sin perder la sonrisa. ”No es el fin del mundo ¡Es el principio!”. La barca navega tranquila y el panorama se vuelve cada vez más insólito. No hace falta sumergirse para ver el fondo marino con toda claridad: bosques de corales, peces de todos los colores y plantas marinas, se traslucen en la más cristalina de todas las aguas. Como un collar de las perlas que da su mar, los” motus “bordean la laguna, y según cuenta la madre de Valentina, antaño, en cada “motu” vivía una familia y de cuando en cuando había peleas tribales por el” tema inmobiliario” del archipiélago y la familia vencedora embargaba el” motu “de la perdedora, como botín. Los”motus” no son todos iguales. La riqueza desbordante de la biosfera del atolón hace que prácticamente cada islote tenga su particularidad. En unos crece el cocotero o el árbol del pan, en…Read More

Una Historia “Aussie”

Los buscadores de historias van por el mundo al acecho de lo insólito que no tiene por qué ser peligroso, ni rebuscado, solo distinto. Escuchan y observan vidas ajenas hasta dar con un cuento, digno de ser narrado. Este que sigue podría ser uno de ellos:   Erase una vez… tres ejecutivos maduros, sitos en la bellísima ciudad de Sydney. Dos hombres y una mujer, triunfadores, agresivos, que, de la noche a la mañana, abandonan su envidiable “modus vivendi” y le dan la espalda a la cosmopolita Sydney, para refugiarse en las aguas pantanosas de la desembocadura del río Hasting, Port Macquarie, a 420 Km al norte de Sydney, en el estado de Nueva Gales del Sur. Estos “aussies” (termino familiar para australiano), compran un cascaron de nuez al que bautizan como “La Reina de África” (por su semejanza con la barcaza de Humphrey Bogart), una tetera de zinc, unos cuantos arreos de pesca, y se dedican a pasear a turistas despistados que caen por estos lares. El paseo que Sarah, Peter y Stephen ofrecen por las riberas del río, no tiene desperdicio.       Desde el ronroneo del navegar de la “Reina de África” al que secundan el trino de los pájaros que pueblan los cielos australianos, el “borboteo” del “kettle” hirviendo, presto a servir un excelente té y la voz grave de Stephen entonando canciones irlandesas, hasta el espectáculo visual que suponen los cauces pantanosos del río. Los eucaliptos rodean sus vereda. Es el árbol de Australia por…Read More