QUÉ GRAN HOTEL

Londres. Un paseo navideño por Oxford St.

Cuesta andar, la gente se aglomera entres Oxford y Regent; villancicos, tiendas, luces navideñas, neones y una mezcla cosmopolita que pulula por las calles de Londres, hacen que falten ojos y oídos para atrapar tanta y tan atractiva información callejera. El aire está impregnado de un dulce aroma a “waffle”,condimentado por los efluvios que se escapan del pequeño restaurante de”kebab”. Las pintas corren por los “pubs” de Oxford St.; lugares idóneos donde recalar entre compra y compra… HOUSE OF FRAISER, SELFRIDGES, MARKS AND SPENCER, ZARA, BOOTS… compiten con las decoraciones navideñas y el escaparatismo, que cada año se supera haciendo de Londres, especialmente en sus calles de Oxford y Regent, una magnífica vitrina donde exponer sus productos con una creativa originalidad. Regent St. hace gala de la elegancia natural de su curvilínea arquitectura, y a sus ornamentos, que suelen ser los más vistosos de la ciudad, les acompaña el gigante medallón del musical infantil de la temporada.   FacebookTwitteremailPrint

Hotel Villa San Michele – Florencia

En balsa por el río Arno Florencia. Una ciudad nacida del Arte La ciudad hace honor a su nombre (destinada a florecer). Y lo hace por todo lo alto. Sus brotes han dado las flores más exquisitas en cuanto a arte, cultura e historia se refiere. Personajes de la talla de Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Dante Allighieri, Galileo Galilei o Donatello entre otros muchos, han dejado su sello inmortal en la antigua capital de Italia, que alcanzó su máximo esplendor durante la Dinastía de los Medici,como Ducado de La Toscana. El mundo del “VILLA SAN MICHELE” El Hotel Villa San Michele fue un antiguo monasterio que los franciscanos levantaron en el s. XV , en las colinas de Fiesole, dominando la vista más privilegiada de Florencia, en la que la cúpula del Duomo refulge con el sol cada amanecer y el valle del Arno muestra a la luz del día la fertilidad de sus viñedos, olivos , cipreses y limoneros. La fachada se le atribuye a Miguel Ángel, y el interior guarda intacto su origen monacal. Tanto, que la recepción del Villa San Michele-incluido en la selecta colección de Belmond, desde 1982-es el antiguo altar de la capilla, y en el “Cenáculo” del restaurante “La Loggia” está el fresco de la “Última Cena” que fue completado por Nicodemo Ferrucci en 1642. Sobrecoge la vista de Florencia que el Villa San Michele ofrece nada más traspasar su portalón; aunque de puertas afuera parezca un regio monasterio, su interior esconde todo…Read More

Sport Hotel Hermitage & Spa. Soldeu – Andorra

Un refugio montañes de lujo Situado en el pueblo andorrano de Soldeu, cumple, y en superlativo, todos los requisitos que se le piden a un albergue de montaña para que resulte cálido, acogedor y cómodo. Su estructura de madera con tejado picudo envuelve un mini universo de confort y buen gusto. Al entrar en el “Sport Hotel Hermitage & Spa” y antes de detenerse a observar los muchos detalles decorativos del lobby, los ventanales de cristal que separan la estancia de las pistas de esquí, atraen la mirada con su luminosidad. La siguiente sorpresa es, cuando, de camino a la habitación, se vislumbra entre las escaleras, espacios casi etéreos, acuáticos, entre los que asoman las piscinas de agua templada, chorros, circuito de aguas, ” jacuzzies”, cámaras de masaje…Es el Spa del “Hermitage que, con sus 5.000 m2 repartidos en cinco plantas, se integra con elegancia en el corazón del hotel y en la montaña pirenaica, de la que presta sus aguas minerales para ofrecer un sinfín de tratamientos y sensaciones a sus huéspedes. Habitación con vistas Cada habitación tiene un balcón con vistas a la pista de Grandvalira, situada en el pueblo de Soldeu, a 1.850 m de altura. Desde allí se ve a los aficionados al “Snowboard” bajar a toda mecha, a los aprendices cayéndose y levantándose una y otra vez, y a los grandes esquiadores que todos los inviernos eligen Grandvalira como plató internacional de sus competiciones. En el 2013 se celebrarán, entre otras, la Copa de Europa…Read More

Belmond Grand Hotel Timeo y Belmond Villa Sant´ Andrea – Sicilia

En Taormina. Uno Frente al Edna, otro a orillas del mar, platós idóneos… Sus calles empinadas están llenas de cafés, tiendas de antigüedades y talleres de cerámica, esa cerámica única de Sicilia de vivos colores en la que predomina las cabezas de moros y la trinaquia: mujer con tres piernas que simboliza los tres vértices de la isla triangular que es Sicilia. Para andar por Taormina hay que ir sorteando gente, coches… Sin embargo el bullicio de los puestos ambulantes, la diversidad de lenguas que flotan en el aire y el sonido de los vehículos intentando abrirse un hueco por los sinuosos callejones, termina al cruzar el umbral del Hotel Timeo. El Timeo cuenta con tres edificios mirando la Bahía de Naxos. Desde su “Literary Terrace” probando el “Bellini” de champagne y melocotón se estudia al misterioso Etna, y su restaurante “Il Dito e La Luna” enfoca a su derecha el volcán, de frente al Mar Jónico al paso que ofrece una gastronomía exquisita con productos y vinos de la zona. Los jardines son una amalgama de flores y plantas. Los salones espaciosos recuerdan a las escenas del “Gatopardo” cuando Burt Lancaster abría el baile llevando del brazo a una explosiva Claudia Cardinale. Salones con esculturas , piezas únicas, y una serena elegancia que se respira por sus estancias, especialmente en las suites que reflejan la magnificencia del estilo barroco siciliano hasta en sus marmóreos baños. Taormina Mare Para quien quiera disfrutar del mar a pie de playa, en la…Read More

Un día en la vida de Manhattan. Hotel Mandarín Oriental New York.

EL Hotel Mandarín Oriental es un palco privilegiado desde donde observar la vida de Manhattan por todo lo alto y prepararse a disfrutarla, una vez abajo. Como corresponde a la arquitectura “Manhattan”, el “Hotel”, es un rascacielos cristalino y etéreo que ocupa 35 plantas de las 54 tiene el “Time Warner Centre” y está situado en la unión entre Columbus Circle y Central Park . Por sus ventanales se asoma la magnificencia de Manhattan; es un auténtico placer desayunar en el “Lobby Lounge” croasanes, a lo continental, huevos fritos con bacon, a lo americano, o “congee”- sopa de arroz, con cebolleta, guindilla y ajo- a lo asiático, rozando las nubes y jugando a desentrañar todo lo que aquel maremágnum de calles, “yellow cabs”, coches y gente encierran. Por un lado está la vida del cuadrilátero parque; gente corriendo, conciertos, exposiciones, remeros en el lago, restaurantes; un bosque dentro de la ciudad, y por otro lado están: ¡¡Las calles de Manhattan!! Al caminar entre ellas, la mirada, irremisiblemente, se dispara hacia arriba, imantada por la arquitectura ciudadana. Pero en realidad, donde “todo” pasa es a ras de tierra, en el asfalto. Bastante insólito resulta observar, como, un” caballo policial” ha perdido su herradura y en un abrir y cerrar de ojos llega una camioneta con un herrador incorporado que baja , le agarra la pata , le cambia el “zapato ”y haciendo caso omiso del corro callejero que ha ido formado a su paso, propinándole al “corcel” un par de palmaditas, guarda sus utensilios,…Read More