La Mamounia de Marrakech y la exposición Ma…Ma… Ma…de Marinetti; una ecuación perfecta

La Mamounia ha supuesto un mundo en sí misma desde su fundación como hotel en los tiempos del protectorado francés cuando los arquitectos Prost y Marchisio allá por el 1923 supieron transformar esas quince hectáreas en un oasis en el centro de la ciudad. A mediados de siglo Marruecos se consideraba como la primera experiencia africana para muchos europeos que querían conocer otro mundo sin alejarse demasiado de casa. El exotismo y los contrastes de Marrakech atrajeron a gente cosmopolita que encontraba en la ciudad africana una forma placentera de vida y una sensualidad nueva para la mayoría. Todos estos encantos en grado superlativo los ofrecía La Mamounia que incluso, antes de la segunda guerra mundial, permitía a una clientela escogida a llevar sus propios muebles para que se sintieran como en casa. La última renovación a cargo de Jacques García que tras tres años de trabajos se terminó en el otoño del 2009, fue un rotundo éxito gracias a la sabiduría del aclamado diseñador al recrear y exaltar el estilo arábigo-morisco que prevalece en todos y cada uno de los detalles del hotel.

Entre el 11 de abril y el 30 de septiembre de 2015 en el Hotel la Mamounia se disfruta de los coloridos y alegres animales en bronce policromado, obra del gran escultor representante de por art, Julien Marinetti.

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Doggy John, El Guardián Del Oasis

 

 

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Y qué mejor marco que La Mamounia , mecenas de arte y la cultura, para exponer la imponente obra de Marinetti? Salpicados entre olivos centenarios, naranjos o palmeras, las coloridas esculturas representando perros, pingüinos, pandas o patos con tamaños entre los 36 y 240 centímetros engalanan los jardines del príncipe Mamoun. Su famoso Doggy John con esa apariencia entre tierna y feroz que el bronce no ha mitigado, guarda celosamente el vergel , mientras los pingüinos parecen ir a la búsqueda de la piscina para amainar el calor marroquí y un coloso oso panda transmite buenas vibraciones a los sensuales salones del Hotel. Y es que la original obra del artista que nació en 1967 y creció en el barrio parisino de Saint-Germain-des-Prés, desde que tuvo su primer éxito en 1998 con Doggy John, ha viajado de Nueva York a Singapur, a Londres o a Paris, integrándose en cada lugar . Sin embargo la luz de Marrakech ilumina las sesenta esculturas animalísticas de Julien Marinetti de una manera especial resaltando sus colores y avivando su apariencia.

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Desde tiempos inmemoriales, el cuidado del cuerpo, el relax y la limpieza han ido unidos a la cultura árabe. El Hamman o baño turco más que un ritual es una forma de vida, incorporada en la cotidianidad. Cada barrio de las ciudades marroquíes cuenta con sus baños donde practican el Hamman por lo menos una vez a la semana. Jaques García ha hecho del Spa de 2.500 m2 de La Mamounia un paraíso sensorial en donde el cuerpo y la mente encuentran bienestar y descanso rodeados de una atmósfera mágica en la que prevalecen los motivos marroquíes. La nueva marca cosmética alemana de Amala (lo más puro en sánscrito) con la que el Spa cuenta desde el 1 de Abril, viene a consolidar la filosofía del Spa, con sus productos elaborados a partir de ingredientes de la agricultura biológica, con materias 100% orgánicas y aromas naturales.

Información:

La Mamounia propone la experiencia única de dos noches para disfrutar de la exposición y del Spa desde el 11 de Abril hasta el 30 de Septiembre de 2015 con tarifas especiales que incluyen una masaje relajante a la llegada, desayuno en la piscina, almuerzo a la carta en el restaurante Francais y ritual de té del desierto , a partir de 1.500 Euros (en la habitación Deluxe Parc).

Hotel la Mamounia: www.mamounia.com

 

 

 

 

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