BROTA LA PRIMAVERA EN EL PALACIO DE HELGUERA.

VOLVER AL PALACIO DE HELGUERA. Era esta la segunda vez que me alojaba en el Palacio de Helguera,  un palacio del siglo XVII, convertido en hotel anticuario, inmerso en la naturaleza interior de Cantabria, y cuyas once habitaciones, cada una diferente, están reservadas para adultos. Al conocerlo me pareció un lugar único donde nada más traspasar el umbral las sorpresas iban apareciendo a cada rincón, a cada cual más bella; escaleras adornadas con cuadros, sillones exclusivos con su manta sobre el brazo, un salón que invita a pasar el día en él, escribiendo, leyendo o tomando una copa, unas habitaciones que te abrazan… Sin embargo, ahora , disfruté de las bonanzas con más tranquilidad, fijándome en estos detalles y muchos más de los que forman parte del anticuario vivo, en el que se puede acceder a la compra de algunos de sus objetos y muebles, coleccionados por la interiorista Malales Martínez Canut. EL PALACIO DE HELGUERA PARA LAS CUATRO ESTACIONES. En la ocasión anterior, mi visita tuvo lugar a puertas del otoño y las hortensias del jardín, blancas, rosas, moradas,  estaban en su máximo apogeo,  mientras que esta vez,  la primavera se anunciaba en los brotes de las flores silvestres , en esa maravillosa camelia con capullos a punto de abrirse,  y en el verde tierno de las hojas brotando entre la sequedad del tronco. Si llegando el otoño , a puertas del invierno, Palacio de Helguera tenía el aire nostálgico de la estación que acaba, y se preparaba para…Read More