Martinhal Beach Resort & Hotel- Otra Manera de vivir el Algarve portugués

La estación ferroviaria de Sagres es pequeña y muy portuguesa; azulejos color añil bordean las ventanas blancas y en el bar de la terraza, la estampa de los hombres bebiendo un vino y pasando el tiempo mientras ven llegar y partir el tren, resulta cotidiana. Pero a no muchos kilómetros, se abre un panorama distinto, el mundo de Martinhal. Y digo mundo, porque son muchas las facetas que poco a poco se descubren en este Beach Resort & Hotel que cubre 42 estratégicas hectáreas de la Costa Vicentina.

La destreza con que Sir Terence Conran ha diseñado el primer hotel y resort de cinco estrellas de la región, es magistral. Los diferentes tipos de casas se camuflan con su entorno y a primera vista es imposible adivinar todo lo que éste entraña. Sin embargo enseguida se capta el perfil de sostenibilidad ambiental, por el mimo con que se ha tratado a la flora integrándole en el medio, en la elección de los materiales de construcción, y en los muebles y textiles que el afamado interiorista Michael Sodeau ha elegido, entre los que se encuentran piezas de mobiliario hechas a mano.

Paseando por el resort se advierte la prioridad de la que gozan los infantes en Martinhal. Hay salas de juegos para todas las edades, guardería, piscinas, y personal suficiente para encargarse de ellos mientras que los padres se dan un garbeo. De hecho hasta en los restaurantes se contempla una zona infantil al alcance de la vista de los adultos que verán como se entretienen sus vástagos mientras ellos se toman un delicioso pulpo a la plancha o un arroz con almejas…

Meca del Surf

En las bellas playas del suroeste portugués se forman olas idóneas para practicar el surf especialmente durante la temporada de invierno. El surf es protagonista de la vida de la playa de Martinhal y también del resort en el que se alojan surfistas de todo el mundo para participar en competiciones, disfrutar de las olas, y tomarse un par de tragos en el acogedor Surf Bar del hotel.

Pero no es solo surf lo que se puede practicar en esta agreste zona del suroeste de Portugal. Recorrer el Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina que se extiende desde la Ribeira de Junqueira y la Playa de Burgau, a lomos de un caballo, bajo las alas del parapente, sorteando sus rápidos en canoas, escalando los acantilados o descubriendo su variada flora en un 4 x 4 son algunas más de las muchas opciones a elegir, sin contar el acceso a variados deportes como paddle, tennis, windsurf y surf que el Hotel Martinhal ofrece. Para los amantes del golf también encontrarán “su lugar en el mundo” en los espectaculares campos de los alrededores.

José conduce el 4 x 4 por los terrenos repletos de jara. Es un diestro al volante, serpentea los arbustos, sortea las rocas y al llegar a lo alto de la loma para en seco antes de precipitarse por lo que, para sus “espectantes” tripulantes se hace un precipicio, por el que José tras meter “otra marcha” se “precipita” mientras que las ondas de adrenalina llenan los rincones del jeep. José sonríe cual niño travieso ante el desconcierto del personal que cesa al contemplar una impresionante vista de los acantilados; se les pasa el susto, y se centran en escuchar a José contando como en primavera cuando florece la jara, malvas, margaritas de mar y demás flores multicolores del parque, los campos están pletóricos de belleza y frescura.

Faro del Cabo de San Vicente

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Allí, en la punta, donde casi se acaba el mundo, está el Cabo de San Vicente que marca el límite occidental del Golfo de Cádiz. Y en el mismo cabo, el legendario faro del Cabo de San Vicente dentro de la

Fortaleza del s. XVI que el Obispo del Algarve Fernando Coutinho mandó construir durante el reinado de Manuel I de Portugal, lleva siglos alumbrando el paso a los muchos barcos que doblan el Cabo. Su torre es testigo de historias de navegantes, leyendas y naufragios, información que se completa con la visita a la Fortaleza de Sagres integrada en el Parque coronando el promontorio de Sagres, desde donde se divisa la vastedad del Océano Atlántico y los escarpados acantilados de la Costa Vicentina.

 

 

De vuelta a Martinhal Beach Resort & Hotel se observan playas bellísimas como la de de la Mareta, el Tonel,o Beliche…
De vuelta a Martinhal Beach Resort & Hotel se observan playas bellísimas como la de de la Mareta, el Tonel,o Beliche…

 

Finisterre Spa espera al anochecer para reconfortar a sus huéspedes con uno de sus tratamientos especiales que les hará dormir como niños hasta que un sol radiante emergiendo de las aguas les de los buenos días.

Martinhal Beach Resort & Hotel: www.martinhal.com

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