Otoño en Sigüenza

La estación otoñal esparce su paleta de colores por Sigüenza realzando su belleza natural y descubre los encantos gastronómicos de la época.

La sinuosa carretera que conduce a Sigüenza sale de la nacional II y transcurre por una pintoresca ruta de monte bajo, tierra roja, álamos y pinares. Las pinceladas del otoño matizan los colores del paisaje castellano que tras cada curva ofrece una perspectiva nueva, como la del pueblo de La Cabrera en donde los álamos dorados de la hondonada sobresalen entre el verdor. Y en un recodo del camino, de forma inesperada, aparece la más sorprendente postal del recorrido: Sigüenza se muestra en todo su esplendor, dominando el Alto Valle del Henares, y haciendo alarde justificado de la belleza de sus piedras: El Castillo, La Catedral y las casas recoletas de piedra amarillenta perfectamente conservadas y apiladas al amparo de sus edificios magnos; ejemplo peculiar es el barrio de San Roque de manzanas rectilíneas según la influencia francesa en la que se fijo el obispo Juan Díaz para su construcción.

A la primera impresión del llamado Valle de Sigüenza, le siguen sorpresas cotidianas que la caja de Pandora seguntina abre al visitante, de a poquitos. En un día de semana la vida del pueblo es tranquila. El aire huele al humo de las chimeneas y al sarmiento de las parrillas asando chuletillas, chuletones o las setas de cardo y los níscalos que abundan en sus bosques. La alameda está a la espera del fin de semana cuando llegan “los de la ciudad” ávidos de disfrutar del pueblo: pasear entre el frescor del “Pinar”, perderse por los senderos o simplemente tomar el aperitivo en una de las tascas que lindan con la céntrica alameda, acompañándolo de caracoles, torreznos y si hay suerte cangrejos de río con una sabrosa salsa de tomate. Grupos de niños entran y salen de la catedral, visitan al Doncel, y parecen atentos mientras escuchan a sus profesores que intentan instruirles. Pero al menor despiste de los docentes, los escolares se camuflan en las tiendas de comestibles para comprar un par de “harinosas”, las dulces empanadas de uva negra, genuinas de Sigüenza y genuinas del Otoño que es cuando se recoge esta uva.

Piedras y Pinos

El Castillo convertido en Parador de Turismo se yergue poderoso en lo alto y desde sus murallas se divisa “El Pinar” bosque legendario para los lugareños; allí más de una pareja se ha dado su primero beso, algún que otro infante se ha perdido en su frondosidad buscando fantásticas aventuras y los amantes de la soledad encuentran entre los pinos el refugio idóneo para sus meditaciones.

La Catedral de Sigüenza merece una atenta y minuciosa parada; es tanto lo que alberga ésta épica construcción fundada por el primer obispo de Sigüenza, Bernardo de Agén.. Del original gótico pasó por el románico, etc. y muchas etcéteras correspondientes a las variadas influencias durante los años que duró su edificación cuyo interior es un auténtico receptáculo de tesoros culturales y religiosos. La Plaza Mayor o Plaza del Mercado de corte renacentista, bordea un lateral de la catedral dándole un toque de color los curiosos estandartes que cuelgan de los ventanales de la plaza. De paseo por las empinadas calles se observan portalones ovalados de recias maderas, arcos de piedra que dejan entrever un nogal, un enebro e incluso aquellos buitres que imantaron a Rodríguez de la Fuente y que forman parte del escenario seguntino. Se anda por aquí, se anda por allá y siempre se va a parar al Parque de la Alameda, ya sea en un banco haciendo compañía a los mayores del pueblo, ya sea de vinos en las tascas o como punto de partida para adentrarse en las colindantes y antiguas huertas, paradero del emblemático “Molino”.

La “movida” seguntina

Allá por el 1967 un joven oriundo de Sigüenza tuvo una más de las brillantes ideas que le caracterizaron durante toda su vida. Marcos López Artiga convirtió el antiguo molino harinero característico de la zona, en un bar, discoteca, Púb. , En fin en un local donde los jóvenes podían estar a sus anchas, charlar de las inquietudes propias de su edad, y de las del momento también… Bailar, cantar, escuchar la música más vanguardista, la mejor, y hasta comer chuletas hasta las tantas de las madrugadas en aquel “molino” que se había vuelto una segunda casa para muchos. Se puede decir que gran parte de la famosa “movida” madrileña tuvo sus principios en el Molino de Sigüenza y que gracias a la sensibilidad y al alma creativa de Marcos fue solo un comienzo que se consolidó cuando Marcos López abrió Madrid locales como El Armadillo, Iliaco(hoy Jazz Bar) La Sastrería (hoy Free Way) y la Mítica, ya todo un clásico “ Vía Láctea”

Va cayendo la tarde y el ocaso dora las hojas de los árboles aún más. Es hora de ir al Bar Alameda a tomar un vino acompañado de una cazuela de caracoles o alguna de las sabrosas tapas del bar mientras se escucha a los lugareños contar cómo ha ido la caza, cuántas perdices, cuántas torcaces… y cuántas truchas han caído en la pesca fluvial del Río Henares o de sus afluentes el Dulce y él Salado.

Recuadro:

Todos los sábados, del 15 de Septiembre al 1 de Diciembre el “Tren Medieval” de RENFE sale de la estación de Chamartín en Madrid a las 10,00 de la mañana y llega a Sigüenza a las 11,25 donde los guías turísticos ofrecerán un interesante recorrido por la historia, la gastronomía y la geografía seguntinas durante una jornada que dará fin a las 18,10, hora de regreso.

Cómo ir:

Desde Madrid: Sigüenza está a 130 Km de Madrid. Se coge la Autovía de Aragón N-II Madrid-Barcelona hasta el Km 104 que está el desvío a Sigüenza.

Dónde Dormir:

Parador de Sigüenza:
Antiguo Castillo del s. XII.
Plaza del Castillo S/n
Telf. : 949 39 01 00

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Hostal Posta Real
Casco Histórico
C/San Vicente 1
Telf. : 949 390 490

Dónde Comer:

Parador de Sigüenza:
Especialidades locales: Cordero, setas, postres exquisitos.
Precio: 35-50 Euros por persona, dependiendo del vino.

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Calle Mayor
Recetario Local: Cordero, Cabrito, postres de
Miel y Moras.
Especialidad: Revuelto de Boletus
C/Plaza Mayor, 21
Telf. :949 391 748

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El Doncel
Productos de cada época para una cocina creativa y moderna
Paseo Alameda, 3
Telf. : 949 390 001

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Oficina de Turismo de Sigüenza:
Ermita del Humilladero.
Telf. 949 347 077
Email: oficinadeturismo@siguenza.com
Web: www.siguenza.com

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