NUBA – COLECCIÓN DE VIAJES 2013-14

El 28 de Noviembre-2013 la prestigiosa agencia de viajes NUBA, en la sede de La Moraleja, presentó su exquisita oferta para la próxima temporada, y lo hizo por todo lo alto rememorando el glamour de los años 20 en LA NOCHE DEL GRAN GATSBY. Una vez más NUBA dejaba su sello aquella divertida velada en que los trajes “charlestón”, los coches de época “último modelo”, jazz de fondo, coctailes y deliciosos bocados protagonizaron la fiesta. La Casa de Quiros en La Moraleja, con su estilo Art Deco, fue el lugar perfecto para albergar el evento.La gente lo pasó divinamente, transportándose a los bulliciosos años 20 y a los viajes a medida que NUBA organiza por todo el globo terráqueo, siguiendo el criterio de su cliente y llevándole a hermosos lugares rodeados de lujo y aventura. Como postre el sorteo de un fin de semana para dos en la exlusiva MAMOUNIA de Marrackech coronó la noche. http://www.nuba.net  

Road to Mandalay- Navegando por el río Ayeyarwady. Segundo día

A pesar de no haber estado nunca en el río birmano, Rudyard Kipling inmortalizó el entonces llamado río Irrawaddy con su famoso poema Mandalay dedicado al soldado británico cuando remontaba el río en un vapor de la Irrawaddy Flotilla Company para combatir contra el ejército de Thibaw, el último rey birmano, en la Tercera Guerra de Birmania (1888-1889).   Tras volar de Yangón a Mandalay, el pasaje se acomoda en el barco que espera a la orilla del antaño Irrawady, hoy río Ayeyarwady, rodeado de estupas, templos y colinas. “Road to Mandalay”, construido en Colonia, tuvo sus comienzos como el crucero fluvial “Nederland” hasta que en 1994 dio un vuelco total en su escenario cuando Orient Express lo compró y trasladó al Ayeyarwady para que cumpliera con el exótico cometido de navegarlo. La cubierta tiene un restaurante especialista en la sabrosa gastronomía lugareña y una piscina donde refrescarse mirando el acontecer del río. Sus amplios camarotes con ventanales al Ayeyarwady cuentan con todas las comodidades de un gran hotel. Una vez abordo, cada cual se instala en su cabina, recorre el barco y conoce a quien será su guía y consejero durante el viaje. San es un hombre de mediana edad, ojos de lince y conversación sutil. La primera visita de la mañana es al mercado, donde San “descifra” el origen y el destino de las hortalizas, frutas, hierbas y especias, desconocidas para la mayoría. En el recorrido por la ciudad San explica como Mandalay fue la última capital de…Read More

Road to Mandalay. Navegando por el río Ayeyarwady. Primer día

El recorrido en coche por Yangón desde el Aeropuerto hasta The Governor´s Residence Hotel, es extraño; parece una ciudad tranquila, la gente pasea apaciblemente, el aire huele a la flor de “frangipani” o “kalachuchi” y la cúpula de oro de la pagoda mas sagrada del país, la de Shwedagon, con sus 100 m. de altura, sobresale sobre los demás edificios. Da la impresión de que el tiempo y la acción se hubieran detenido y que la controvertida historia de Birmania-Myanmar se redujera a esa tarde del verano tropical. The Governor´s Residence El Hotel está en la zona de las embajadas, caserones imponentes protegidos por vallas y rodeados de espléndidos jardines. Entre las regias mansiones se esconde la casona de madera de porte colonial, embellecida por una amalgama de flora tropical que parece hubiera crecido de forma natural combinando flores, helechos, bambúes y acacias y que sin embargo encubre una esmerada labor de jardinería. Con sonrisas y delicadeza recibe el personal del Hotel al huésped que se alojará en lo que fue la residencia del gobernador de los estados del sur, y que hoy alberga un acogedor hotel de la colección de Belmond, Hoteles, Trenes y Cruceros. Antes de cenar se impone un coctail en el Bar Kipling o en la piscina, para después saborear una deliciosa cena asiático- europea en el restaurante Mandalay. Se hace de noche, es hora de irse a la cama, cerrar los ojos y caer dormido acunados por el croar de las ranas, el canto de las salamandras,…Read More

MADRID SE VISTE DE CHULAPA- EL CHOTIS TIENE ORIGEN ESCOCÉS.

Una morena y una rubia, hijas del pueblo de Madrid…¿Dónde vas con mantón de Manila?…Madrid se vuelve castiza por unos días. Sus calles se llenan de chulapos con parpusas (gorra de cuadros), safos (pañuelo blanco) y mañosas (chaqueta de pata de gallo) llevando del brazo a su chulapa que se contonea vestida con un ceñido traje de algodón bordeado con volantes , ondeando graciosamente un mantón de Manila sobre los hombros y coronando su moño con una pañuelo bien atado, al que encumbra un clavel reventón. La verbena de la Paloma cierra la trilogía festiva madrileña: San Cayetano el 7 de Agosto, San Lorenzo el 10 , y La Virgen de la Paloma el 15 del mismo mes. Y lo hace a golpe de limonada, chocolate con churros , fritangas, y a ritmo de chotis. El Chotis no lo baila cualquiera… Los pasos no son difíciles, pero el gracejo se impone, en la forma de mirar, de girar, de menear el mantón o de colocarse la parpusa. Curiosamente, el castizo Chotis vino de Escocia a España en 1850 y se bailó por primera vez en el Palacio Real el 3 de Noviembre , como una polca alemana. Nació como un baile típico de los campesinos escoceses, y viajó a Francia bajo el nombre de Écossaise (escocesa). De allí pasó a Alemania en composiciones para piano de maestros de la categoría de Shubert, Chopin o Beethoven, y se popularizó como danza cortesana, la Schottisch. Cuando llegó a Madrid, la Zarzuela se hizo…Read More

Opatija -Croacia . Veraneo aristocrático.

VERANEO ARISTOCRÁTICO. Los Habsburgo eran adictos a los encantos de Opatija , como lo era Anton Chekhov, Gustav Mahler y Henry Sienkiewicz . La controvertida Emperatriz Elizabeth (Sissi), a pesar de que “Hollywood” nos la pintará como la protagonista de un cuento de hadas tuvo una vida bastante atormentada y la paz de Opatija le sirvió de refugio espiritual más de una vez. No es difícil imaginar que el paisaje exuberante de sus montes bañados por el mar, y el aislamiento de la villa sirvieran a Sissi como argumento idóneo para olvidarse de los problemas de la corte y dar rienda suelta a su rica vida interior allá donde no fuera el punto de mira de todos los que la rodeaban. El transcurso de las influencias varias que hicieron el Opatija de hoy está escrito en su arquitectura. Desde las pequeñas casas de piedra con ventanas diminutas y tejados rojos, apiladas en calles estrechas, propias de un pueblecito marinero, pasando por los palacios, villas y hoteles de estilo contemporáneo en los que no se ahorraba ni en lujo ni en espacio, hasta la arquitectura moderna posterior a la segunda guerra mundial. Los hoteles entrañan la riqueza arquitectónica del pueblo. Tras la construcción del Kvarner, siguió la de Villa Amalia, la del “Palace”, la del “Jadran” (Hotel Millenium) y la del Hotel Crown Princess Stephanie (Hotel Imperial) . Y cada cual guarda un retazo de la historia europea y cantidad de anécdotas dignas de llenar el más jugoso de los diarios.…Read More

Espejismo africano

El jeep atravesaba los pueblos de casas de adobe , muchas de ellas con tejado de uralita. La carretera de “dudoso” asfalto se convirtió un camino de tierra y piedras. Hacia calor, pero una ligera brisa soplaba de cuando en cuando , aliviando la atmósfera y trayendo una ondas, apenas perceptibles, que a veces parecían un simple murmullo del viento y otras tomaban la forma de cántico espiritual. El motivo del trayecto era atender a la ceremonia que uno de los grandes complejos hoteleros de la zona, celebraba periódicamente, donando ropa blanca a los ancianos de la aldea. Lo que para unos ya había cumplido su ciclo vital en el hotel, tras pasar por la lavandería y empaquetado con delicadeza, para otros se convertía en el gran evento del año, cuando, “cartilla en mano”, esperaban protegiéndose entre alguna acacia de la sabana africana, para recibir el cotizado obsequio. La notas graves del “blue” aumentaban en volumen y vigor cuando al girar en un recodo del camino, la escena vibrante de un grupo de gente mayor cantando y bailando, enmudeció a los pasajeros del “jeep” . La vestimenta a lo “Cabaña del Tío Tom” , la armonía de sus voces, el ritmo de su danza y la espontánea alegría con la que demostraban su agradecimiento, fueron un chorro de autenticidad, de vida, en medio de la nada…