Titicaca- El Lago de las alturas.

La luz del día brilla, desnudando al Titicaca con descaro. Cuesta no guiñar los ojos, pero hay que mantenerlos bien abiertos para contemplar el espectáculo acuático del lago más alto de la tierra-3.900 metros de altura- que se une con el cielo, fundiéndose en el horizonte de Perú y Bolivia. Zambullidoras, patos, chorlitos, parihuanos (flamencos) sobrevuelan el lago para terminar aterrizando en él, mientras las barcas de pescadores tiran sus redes y sortean las lanchas de los muchos turistas que van a visitar las islas de totora de los Uros… en la bahía de Puno, al sur oriental de Perú. Curiosas islas; parecen irreales , de juguete, pero no lo son. Allí, en esos colchones flotantes confeccionados con el junco de la totora, convive una mezcla étnica de quechuas y aimaras, a pesar de que a las islas se las sigue denominando, islas de los Uros que, parece ser, se extinguieron tiempo ha. Los tonos fuertes de sus vestidos y el azul radiante de agua y cielo hace que la primera visión del poblado parezca una película, de aquellas, de cuando el technicolor realzaba los colores exageradamente. Los habitantes del Lago. Las niñas se protegen del sol con gorros de lana y las madres con sombreros de fieltro, mientras aguardan la llegada de los nuevos turistas. Los hombres, sentados en las canoas de totora –“caballitos de totora”, les llaman- sugieren a los recién llegados un paseo por algunas de las cincuenta islas : Uros, Taquile, Amantaní, Suasi, Titikayac… Otros animan…Read More

Belmond Grand Hotel Timeo y Belmond Villa Sant´ Andrea – Sicilia

En Taormina. Uno Frente al Edna, otro a orillas del mar, platós idóneos… Sus calles empinadas están llenas de cafés, tiendas de antigüedades y talleres de cerámica, esa cerámica única de Sicilia de vivos colores en la que predomina las cabezas de moros y la trinaquia: mujer con tres piernas que simboliza los tres vértices de la isla triangular que es Sicilia. Para andar por Taormina hay que ir sorteando gente, coches… Sin embargo el bullicio de los puestos ambulantes, la diversidad de lenguas que flotan en el aire y el sonido de los vehículos intentando abrirse un hueco por los sinuosos callejones, termina al cruzar el umbral del Hotel Timeo. El Timeo cuenta con tres edificios mirando la Bahía de Naxos. Desde su “Literary Terrace” probando el “Bellini” de champagne y melocotón se estudia al misterioso Etna, y su restaurante “Il Dito e La Luna” enfoca a su derecha el volcán, de frente al Mar Jónico al paso que ofrece una gastronomía exquisita con productos y vinos de la zona. Los jardines son una amalgama de flores y plantas. Los salones espaciosos recuerdan a las escenas del “Gatopardo” cuando Burt Lancaster abría el baile llevando del brazo a una explosiva Claudia Cardinale. Salones con esculturas , piezas únicas, y una serena elegancia que se respira por sus estancias, especialmente en las suites que reflejan la magnificencia del estilo barroco siciliano hasta en sus marmóreos baños. Taormina Mare Para quien quiera disfrutar del mar a pie de playa, en la…Read More

Un día en la vida de Manhattan. Hotel Mandarín Oriental New York.

EL Hotel Mandarín Oriental es un palco privilegiado desde donde observar la vida de Manhattan por todo lo alto y prepararse a disfrutarla, una vez abajo. Como corresponde a la arquitectura “Manhattan”, el “Hotel”, es un rascacielos cristalino y etéreo que ocupa 35 plantas de las 54 tiene el “Time Warner Centre” y está situado en la unión entre Columbus Circle y Central Park . Por sus ventanales se asoma la magnificencia de Manhattan; es un auténtico placer desayunar en el “Lobby Lounge” croasanes, a lo continental, huevos fritos con bacon, a lo americano, o “congee”- sopa de arroz, con cebolleta, guindilla y ajo- a lo asiático, rozando las nubes y jugando a desentrañar todo lo que aquel maremágnum de calles, “yellow cabs”, coches y gente encierran. Por un lado está la vida del cuadrilátero parque; gente corriendo, conciertos, exposiciones, remeros en el lago, restaurantes; un bosque dentro de la ciudad, y por otro lado están: ¡¡Las calles de Manhattan!! Al caminar entre ellas, la mirada, irremisiblemente, se dispara hacia arriba, imantada por la arquitectura ciudadana. Pero en realidad, donde “todo” pasa es a ras de tierra, en el asfalto. Bastante insólito resulta observar, como, un” caballo policial” ha perdido su herradura y en un abrir y cerrar de ojos llega una camioneta con un herrador incorporado que baja , le agarra la pata , le cambia el “zapato ”y haciendo caso omiso del corro callejero que ha ido formado a su paso, propinándole al “corcel” un par de palmaditas, guarda sus utensilios,…Read More

David Livingstone y su «Rosa de los Vientos»

John Arnold soñaba con épicas aventuras mientras perfeccionaba el diseño y la técnica relojera de su padre, maestro relojero; fantasías que se hicieron realidad cuando sus relojes contribuyeron a que intrépidos exploradores, como el Doctor Livingstone, no perdieran el norte. David Livingstone era un explorador valiente y sagaz con una regia disciplina y muy organizado. Seguro que cuando allá por el 1855 se encontró con una de las maravillas del mundo: Las Cataratas de Mosi-Oa-Tunya a las que renombró en honor a la reina de Inglaterra como Cataratas Victoria, hibernaría por unos instantes su emoción y echaría una ojeada a su reloj Arnold and Son para saber la hora exacta de tamaño descubrimiento, antes de exclamar” Los ángeles tienen que detener su vuelo para ver un espectáculo como éste”. Y es que la marca Arnold and Son comparte con el gran filántropo una vocación aventurera que le lleva a crear su fascinante modelo “Scout” con una esfera de sofisticado diseño y a la vez altamente legible, en la que destacan los índices dispuestos como los puntos de una brújula alrededor del disco GMT y la rosa de los vientos central. El espíritu pionero de John Arnold, fue de gran apoyo en la investigación de longitudes precisas. Perdido en el tiempo de África Ocho años había pasado el Dr. Livingstone en África ejerciendo de misionero, cuando en su afán por abrir rutas en el continente con propósitos religiosos y humanitarios, se adentra en el desierto de Kalahari en 1849 y va…Read More

Una Historia “Aussie”

Los buscadores de historias van por el mundo al acecho de lo insólito que no tiene por qué ser peligroso, ni rebuscado, solo distinto. Escuchan y observan vidas ajenas hasta dar con un cuento, digno de ser narrado. Este que sigue podría ser uno de ellos:   Erase una vez… tres ejecutivos maduros, sitos en la bellísima ciudad de Sydney. Dos hombres y una mujer, triunfadores, agresivos, que, de la noche a la mañana, abandonan su envidiable “modus vivendi” y le dan la espalda a la cosmopolita Sydney, para refugiarse en las aguas pantanosas de la desembocadura del río Hasting, Port Macquarie, a 420 Km al norte de Sydney, en el estado de Nueva Gales del Sur. Estos “aussies” (termino familiar para australiano), compran un cascaron de nuez al que bautizan como “La Reina de África” (por su semejanza con la barcaza de Humphrey Bogart), una tetera de zinc, unos cuantos arreos de pesca, y se dedican a pasear a turistas despistados que caen por estos lares. El paseo que Sarah, Peter y Stephen ofrecen por las riberas del río, no tiene desperdicio.       Desde el ronroneo del navegar de la “Reina de África” al que secundan el trino de los pájaros que pueblan los cielos australianos, el “borboteo” del “kettle” hirviendo, presto a servir un excelente té y la voz grave de Stephen entonando canciones irlandesas, hasta el espectáculo visual que suponen los cauces pantanosos del río. Los eucaliptos rodean sus vereda. Es el árbol de Australia por…Read More

Volar a Madeira- Aeropuerto de Funchal

Al aeropuerto de Funchal a la “orillita” del mar se le quedó corta su pista de aterrizaje, por lo que no tuvo más remedio que alargarla. La colosal obra consiguió combinar la flora, el deporte y los vuelos a Madeira de forma magistral. Perdida en el Atlántico, Madeira no fue punto de mira para Portugal hasta mediados del s. XV cuando el reino portugués dio con la isla boscosa a la que bautizó como la madera que le protagonizaba. La que hasta entonces había sido un paraíso para las aves y para las ballenas que cruzaban el océano, tras su descubrimiento se convirtió en un lugar estratégico de los barcos mercantes camino de África o de Sudamérica. Con el matrimonio entre Carlos II de Inglaterra y Blanca de Braganza, Madeira culminó como lugar preferente para los navegantes ingleses. Pasaron los siglos y muchos barcos atracaron en sus costas: barcos mercantes, navíos de guerra y goletas piratas dejaron su impronta en la amplia historia de la pequeña Madeira. Algunos incluso, atracaban en el puerto para llenar sus bodegas del exquisito vino de Maderia, que les ayudaba a luchar contra el escorbuto y la nostalgia. Hoy la isla es un lugar turístico que ofrece la variedad de su paisaje, desde la flora tropical hasta la estampa invernal de sus picos poblados de pinos , eucaliptus y castaños, regados por las “levadas” que serpentean la isla. Los pueblos blancos de tejas rojas se salpican entre las viñas escalonadas y de cuando en cuando…Read More