El Valle Sagrado tiene los tonos tostados de los Andes y dorados del cultivo del cereal . Su tierra es roja y sus casas son de adobe; casas coronadas por un curioso ornamento compuesto por una cruz , dos toritos que simbolizan la fuerza, una escalera para llegar al cielo y una botella de “chicha”(orujo de maíz) , como señal de la hospitalidad de los dueños. Al entrar en Urubamba, se sigue la vía del tren y se llega a una valla cualquiera . Imposible imaginar que tras el muro se esconde el paradisiaco Hotel Río Sagrado. La sorpresa aumenta sus atractivos que no son pocos; las casitas edificadas al estilo andino, en las que no faltan su torito y su cruz en los tejados, miran al río Urubamba o río Wilcamayu (río Sagrado) y a los Andes. Una amalgama de flores tropicales y continentales cubren terrazas, laderas y jarrones del Hotel, potenciando aún más el colorido del entorno. Las habitaciones tienen una decoración sencilla en la que priman los vivos colores de los tejidos nativos: fucsias, naranjas, añiles…, y todos los lujos de un hotel de cinco estrellas, entre los que se incluyen una ducha acristalada con vistas al río Sagrado y terrazas abiertas al horizonte andino donde sentarse a buscar la cruz del sur en las noches del hemisferio austral. El Valle Sagrado, a 2.800 m de altura, encierra la franja de tierra que va desde Pisac hasta Ollantaytambo. Las ventajas de su estratégica situación vienen de antaño,…Read More