Tailandia Legendaria. Cuarto día

“No puedes esconder un elefante muerto bajo una flor de loto” Los proverbios, la delicadeza, la superstición y la aceptación , entran a formar parte de la cotidianeidad del tren en el cuarto día de viaje, igual que el picante en las comidas o el unir las manos y reclinar la cabeza a modo de saludo o despedida. Estamos en Tailandia. Tras la acertada introducción de Tim Bewer – escritor especializado en el Norte de Tailandia (Isan) oriundo de Wisconsin, enamorado y afincado en Khon Kaen- sobre la visita al templo khmer situado en la boca de un volcán inactivo en la provincia de Buri Ram, el pasaje espera ansioso el momento de contemplarlo. “Hoy es el día de Prasat Pahonom Rung” – dice el guía turístico Paco que a pesar de su nombre es puro malayo, aunque después de su estancia en España decidió rebautizarse en honor al país donde se lo había “pasado como nunca” palabras literales…Paco presume de ser “cañí” y de hablar como tal, e invita a escucharle sin verle, y así no notar la diferencia . Mirándole o sin mirarle Paco tiene un acento único, solo suyo, que hace que lo que dice no se le tome muy en serio, a pesar de su ser su discurso de indudable seriedad, bien informado y ameno. Los autobuses toman ruta hacia el templo , pasando por los innumerables campos de arroz que hacen de Tailandia uno de los mayores exportadores de arroz de Asia, salpicados por cuadrantes…Read More

Tailandia Legendaria.Tercer día

Conociendo Tailandia La noche cae como lo hace en los trópicos, sin avisar, de golpe. El tren enciende sus luces consiguiendo una atmósfera aún más irreal, si es que cabe. Como música de fondo el soniquete monótono del Eastern & Oriental Express que va dejando atrás campos de arroz y aldeas con casas de nipa (un tipo de hoja) coronadas con los irremediables tejados de Uralita y alumbradas apenas por algún que otro tubo de neón. Puertas adentro, maderas regias en las paredes, cretonas con motivos tropicales, cristal que canta al brindar, vajilla de porcelana y la exquisita gastronomía del Chef Yannis Martineau . Al finalizar la cena, Peter, el pianista, espera en el vagón del piano para tocar lo que se le pida, con pasión, pues ya dice él que la música ha sido, es, y será su verdadero amor… Por la mañana el tren ya ha llegado a la provincia de Isan que rica en tradiciones y casi desconocida para el turismo, vive de la agricultura, especialmente del cultivo del arroz y es famosa por sus telares de seda, incluidos en la visita mañanera. Monthian, Mon para los amigos, pertenece al “staff” del tren y está encargado de espabilar a los pasajeros y encarrilarles para que no se despisten, papel que cumple a la perfección, después de diecinueve años en el Eastern & Oriental. Siempre con la sonrisa en la cara, una sonrisa un tanto irónica, entra en la cabina, saluda, levanta al personal, hace la cama, la…Read More

Tailandia Legendaria-Segundo día

A bordo del Eastern & Oriental Express El Café Bambú del Hotel Mandarín Oriental reunió al mediodía asiático, ya comidos a pesar de apenas haber dado la una, a una mezcla cosmopolita de pasajeros que llegados de aquí, de allá y de acullá, esperaban el momento de abordar el tren, con un brillo especial en los ojos. De diferentes edades, razas y lenguas todos habrían soñado en su niñez con el novelesco lejano oriente de tantos autores que sucumbieron a su exotismo. Con las películas que integraron la jungla y sus habitantes en las tardes de los sábados o en los días lluviosos. Ese sueño se haría realidad para aquellos que en breve subirían al tren en la estación ferroviaria de Bangkok, gracias a la iniciativa y el glamour del Eastern & Oriental Express que tras muchos “tiras y aflojas” con los ferrocarriles malayos (KTM) y tailandeses (SRT), consiguieron unir 2.300 kilómetros de vías por las que el tren empezó a rodar en su viaje inaugural de Septiembre 1993. Desde el momento en que el “staff” del Eastern & Oriental Express se hace cargo de su pasaje, la mente se relaja y por unos días se vuelve a esa niñez en que solo hay que seguir las instrucciones del “adulto”. El “adulto” en este caso tiene muchos menos años que el pasajero, pero da igual. Es un placer hacer todo lo que diga la joven simpática y atractiva que reparte la información preparada de forma exquisita; papel de la mejor calidad,…Read More

Tailandia Legendaria. Primer día

Al salir del aeropuerto de Suvarnabhumi en Bangkok, el olor de Asia se instala en la pituitaria como un fugaz aviso a la sensualidad que está por descubrir; esa mezcla de aromas dulces, densos, y hasta pegajosos acompañarán la estancia en Tailandia, como lo harán las blancas sonrisas, la delicadeza y ese no saber si se ha sido entendido o si la leve inclinación de la cabeza y el unir las manos a modo de rezo, es simplemente un gesto más para nunca tener que decir que no. Cuando a Tailandia se le conocía como Siam, y cuando cualquier aventurero, viajero o soñador que se preciara tenía al Reino de Siam como uno de sus primeros objetivos, se levantó a orillas del Río Menam, allá a mediados del siglo diecinueve, una casa de descanso para aquellos intrépidos que osaban cruzar los mares y llegar a “La Ciudad de los Olivos Salvajes”, a Bangkok. Y así nació el legendario Hotel Mandarín Oriental, parada y privilegiada fonda de la primera jornada del viaje. Joseph Conrad, el gran capitán de vastos mares pero sobre todo, capitán de su agitada vida, se bebió unas cuantas copas en el Mandarín, Nijinsky deleitó a los huéspedes con su danza y Somerset Maugham tuvo una estancia no tan envidiable como otros, ya que pasó su intermitente ataque de malaria en una de las suites del Mandarín. Sin embargo el gran protagonista del hotel sin duda alguna, su amo y su amante fue el rey de la seda…Read More

Otoño en Sigüenza

La estación otoñal esparce su paleta de colores por Sigüenza realzando su belleza natural y descubre los encantos gastronómicos de la época. La sinuosa carretera que conduce a Sigüenza sale de la nacional II y transcurre por una pintoresca ruta de monte bajo, tierra roja, álamos y pinares. Las pinceladas del otoño matizan los colores del paisaje castellano que tras cada curva ofrece una perspectiva nueva, como la del pueblo de La Cabrera en donde los álamos dorados de la hondonada sobresalen entre el verdor. Y en un recodo del camino, de forma inesperada, aparece la más sorprendente postal del recorrido: Sigüenza se muestra en todo su esplendor, dominando el Alto Valle del Henares, y haciendo alarde justificado de la belleza de sus piedras: El Castillo, La Catedral y las casas recoletas de piedra amarillenta perfectamente conservadas y apiladas al amparo de sus edificios magnos; ejemplo peculiar es el barrio de San Roque de manzanas rectilíneas según la influencia francesa en la que se fijo el obispo Juan Díaz para su construcción. A la primera impresión del llamado Valle de Sigüenza, le siguen sorpresas cotidianas que la caja de Pandora seguntina abre al visitante, de a poquitos. En un día de semana la vida del pueblo es tranquila. El aire huele al humo de las chimeneas y al sarmiento de las parrillas asando chuletillas, chuletones o las setas de cardo y los níscalos que abundan en sus bosques. La alameda está a la espera del fin de semana cuando llegan…Read More

Un paseo por el fascinante mundo Maya

Entre el mar Caribe y las selvas protegidas, la Riviera Maya ofrece playas de arena blanca y arqueología milenaria. Tulum que significa Muralla y fue originalmente bautizado por los Mayas como Zamá-amanecer , es hoy un Parque Nacional. Nació como puerto comercial y ciudad sagrada y astronómica donde vivían unas 2000 personas elegidas, destinadas al estudio, al comercio y a organizar a las 8000 restantes que se quedaban afuera de las murallas, cuenta la guía Saásil con acento pegadizo y ese vocabulario tan rico en palabras que utilizan los lugareños. Las iguanas se acercan embelesadas por la narración de Sáasil pero hay que fijarse mucho para verlas pues les encanta camuflarse entre las piedras del mismo tono de su piel. El pájaro Chell de color azul cobalto sobrevuela el parque y se posa en alguno de los enormes árboles de la selvática región. Árboles con solera y leyenda como el Chechén y el Chacá que son inseparables y su motivo tienen; la savia del Chechén negra y cáustica causa serios daños en la piel si alguien en su andar por la jungla lo usa de apoyo, pero la savia fresca y benigna del Chacá es su justo antídoto y curiosamente, un Chechén siempre tiene a su vera al bueno de Chacá . Sus origines se remontan a la leyenda sobre el malvado espíritu de Chechén que se convirtió en un árbol feo y oscuro y al alma bondadosa de la doncella Chacá que enterrada junto a Chechén para amainar su maleficio,…Read More