Tailandia Legendaria. Primer día

Al salir del aeropuerto de Suvarnabhumi en Bangkok, el olor de Asia se instala en la pituitaria como un fugaz aviso a la sensualidad que está por descubrir; esa mezcla de aromas dulces, densos, y hasta pegajosos acompañarán la estancia en Tailandia, como lo harán las blancas sonrisas, la delicadeza y ese no saber si se ha sido entendido o si la leve inclinación de la cabeza y el unir las manos a modo de rezo, es simplemente un gesto más para nunca tener que decir que no. Cuando a Tailandia se le conocía como Siam, y cuando cualquier aventurero, viajero o soñador que se preciara tenía al Reino de Siam como uno de sus primeros objetivos, se levantó a orillas del Río Menam, allá a mediados del siglo diecinueve, una casa de descanso para aquellos intrépidos que osaban cruzar los mares y llegar a “La Ciudad de los Olivos Salvajes”, a Bangkok. Y así nació el legendario Hotel Mandarín Oriental, parada y privilegiada fonda de la primera jornada del viaje. Joseph Conrad, el gran capitán de vastos mares pero sobre todo, capitán de su agitada vida, se bebió unas cuantas copas en el Mandarín, Nijinsky deleitó a los huéspedes con su danza y Somerset Maugham tuvo una estancia no tan envidiable como otros, ya que pasó su intermitente ataque de malaria en una de las suites del Mandarín. Sin embargo el gran protagonista del hotel sin duda alguna, su amo y su amante fue el rey de la seda…Read More

Otoño en Sigüenza

La estación otoñal esparce su paleta de colores por Sigüenza realzando su belleza natural y descubre los encantos gastronómicos de la época. La sinuosa carretera que conduce a Sigüenza sale de la nacional II y transcurre por una pintoresca ruta de monte bajo, tierra roja, álamos y pinares. Las pinceladas del otoño matizan los colores del paisaje castellano que tras cada curva ofrece una perspectiva nueva, como la del pueblo de La Cabrera en donde los álamos dorados de la hondonada sobresalen entre el verdor. Y en un recodo del camino, de forma inesperada, aparece la más sorprendente postal del recorrido: Sigüenza se muestra en todo su esplendor, dominando el Alto Valle del Henares, y haciendo alarde justificado de la belleza de sus piedras: El Castillo, La Catedral y las casas recoletas de piedra amarillenta perfectamente conservadas y apiladas al amparo de sus edificios magnos; ejemplo peculiar es el barrio de San Roque de manzanas rectilíneas según la influencia francesa en la que se fijo el obispo Juan Díaz para su construcción. A la primera impresión del llamado Valle de Sigüenza, le siguen sorpresas cotidianas que la caja de Pandora seguntina abre al visitante, de a poquitos. En un día de semana la vida del pueblo es tranquila. El aire huele al humo de las chimeneas y al sarmiento de las parrillas asando chuletillas, chuletones o las setas de cardo y los níscalos que abundan en sus bosques. La alameda está a la espera del fin de semana cuando llegan…Read More

Un paseo por el fascinante mundo Maya

Entre el mar Caribe y las selvas protegidas, la Riviera Maya ofrece playas de arena blanca y arqueología milenaria. Tulum que significa Muralla y fue originalmente bautizado por los Mayas como Zamá-amanecer , es hoy un Parque Nacional. Nació como puerto comercial y ciudad sagrada y astronómica donde vivían unas 2000 personas elegidas, destinadas al estudio, al comercio y a organizar a las 8000 restantes que se quedaban afuera de las murallas, cuenta la guía Saásil con acento pegadizo y ese vocabulario tan rico en palabras que utilizan los lugareños. Las iguanas se acercan embelesadas por la narración de Sáasil pero hay que fijarse mucho para verlas pues les encanta camuflarse entre las piedras del mismo tono de su piel. El pájaro Chell de color azul cobalto sobrevuela el parque y se posa en alguno de los enormes árboles de la selvática región. Árboles con solera y leyenda como el Chechén y el Chacá que son inseparables y su motivo tienen; la savia del Chechén negra y cáustica causa serios daños en la piel si alguien en su andar por la jungla lo usa de apoyo, pero la savia fresca y benigna del Chacá es su justo antídoto y curiosamente, un Chechén siempre tiene a su vera al bueno de Chacá . Sus origines se remontan a la leyenda sobre el malvado espíritu de Chechén que se convirtió en un árbol feo y oscuro y al alma bondadosa de la doncella Chacá que enterrada junto a Chechén para amainar su maleficio,…Read More

La Residencia de Deià – Armonía entre Arte y Naturaleza.

Entre los montes de la Tramontana y el Mar Mediterráneo se encuentra Deià. Bancales de olivos le rodean y le adornan robles centenarios, limoneros, palmeras, cipreses…-Toda casa que se precie debe tener una palmera que simbolizará el amor de la mujer, un granado para la fertilidad y un ciprés como garantía de la fidelidad masculina- El aroma del jazmín es permanente y el colorido de los hibiscos y las buganvillas encendidas también. En las laderas de Deià los bosques de pino redondo llegan hasta el mar. Estos fueron algunos de los motivos, incluyendo su clima benigno y su gastronomía genuina, que le hicieron a Robert Graves enamorarse de Deià. El autor de “Yo Claudio” y de la polémica novela “Adiós a todo esto” entre muchas, llegó al pueblecito por primera vez en 1929 y volvió pasadas las guerras, en el 46, para quedarse definitivamente. Hizo de Deià su hogar, escribiendo seis horas diarias en su casa mallorquina “Can N´Alluny”; hoy La Fundación Graves, testigo de su vida cotidiana y museo que recoge su prolifera obra. Tras la estela de Robert Graves. Siguiendo los pasos del escritor, fueron llegando amantes de la naturaleza y del arte que encontraron en Deià la fusión perfecta. El pueblo se adaptó a ellos y ellos a él, formando la simbiosis variopinta que he hecho de Deià un curioso lugar para vivir en donde la creación se alimenta de un entorno natural que le ofrece una gama desbordante de colores, olores y sabores. El receptáculo perfecto…Read More

Una tarde con Christina Dodwell

Si los cielos de Madrid gozan de merecida fama, la luz de aquel la tarde de primavera era espectacular. Una jornada curiosa, no cabe duda; la Huelga General, la Manifestación e incluso los hinchas del Hannover que vestidos de verde se preparaban para llenar El Calderón.. Sin embargo hay muchas formas de vivir una misma tarde y la que sigue seguramente fue una de las más placenteras: La Sociedad Geográfica Española había celebrado el día anterior la XIV edición de la entrega de premios : SGE 2011. Entre otros galardones, el Premio Internacional le fue concedido a la exploradora británica Christina Dodwell por sus viajes alrededor del mundo durante más de veinte años, a caballo, camello, canoa…. Viajes sobre los que ha escrito nueve libros, rodado series para la BBC y obtenido homenajes y reconocimiento. De paseo por Madrid Christina solamente tenía libre unas horas antes de emprender el regreso a su granja en Oxfordshire donde vive habitualmente. Fuimos a recogerla al Hotel Villarreal, Sania Jelic Directora de la Oficina de Turismo de Croacia y yo En plena Plaza de las Cortes aquel día las banderas sindicalistas ondeaban al viento y el convoy policial se multiplicaba como muñecas Matriuskas pero cuando bajó Christina Dodwell por la escalera del hotel, el tiempo se detuvo y el “jolgorio” callejero pasó a un mundo paralelo del que nosotros nos quedábamos fuera. Alta y fuerte, muy delgada , con el rastro de su vida grabado en la piel, lo primero que magnetiza de la…Read More

La Esfera del Tiempo

Stefan Jacek ha rescatado el legendario Faro de Gdansk, fiel testigo de la historia polaca, y ha restaurado su esfera del tiempo que ayudó a precisar la cronología marina anterior a Marconi. Cómo medir el tiempo en el mar? Qué pregunta tan simple para la tecnología del siglo veintiuno. Antaño no lo era. Muchas vidas se perdieron por la falta de cronología marina, y muchos erraron su destino, llegando incluso a creer que habían llegado a él. John Harrison, nacido en el s. XVII en el Condado de York, solucionó gran parte del problema inventando el cronómetro. Hijo de un carpintero y muy aficionado desde niño a cualquier maquinaria que tuviera ruedas, especialmente relojes, ganó la suma de 20.000 libras, premio concedido por su majestad a quien lograra determinar la longitud de un grado con un error de 30 millas. El sueño de un hombre Si los faros marinos entrañan romanticismo y leyenda, aquellos a los que les coronaba la Esfera del Tiempo multiplicaban su aureola de misterio. El faro de Gdansk es uno de los más bellos del Báltico. Con una altura de unos 27 m. y una estructura gemela al faro de Cleveland, Ohio, está situado en una orilla del Puerto Nuevo de Gdansk y ha vuelto a renacer de sus ruinas cuando un soñador llegó un buen día y le sacó del olvido. Su nombre es Stefan Jacek Michalak, nacido en Varsovia en el 1943. Estudiante de electrónica en la Politécnica de Gdansk en 1966 viajó a…Read More